
A Maylén Naorí
Entre caricias y besos
inventamos las letras
que forman tu mombre.
Soñamos tu imagen
traviesa, alegre y risueña
y prendido en tus ojos
el brillo extraño
de un lucero lejano.
Te inventamos juegos
nuñecos y libros
compañeros ellos,
de noches de insomnio.
Cuando la escuela
te reciba en su seno
un blanco delantal
una cinta en tu pelo
y cuando pasen los años
y dejes de ser niña
seguro serás doctora
licenciada, mestra
o tan solo una novia
durmiendo traviesa
tu sueño de niña.
Pero aún duermes
en tibia cuna de amor
un sueño creciente
de luna viajera.
(Hoy nuestra niña tiene 12 años, este poema fué escrito cuando nos enteramos que llegaría)