sábado, 5 de junio de 2010

Quisiera Pedirte Perdón



Quisiera pedirte tantas veces perdón
hasta que agote mi aliento, se seque mi boca
y en ella... Ya no me queden besos.
Pedirte perdón por las veces que te lastime con mis celos
cuando se humedecieron tus labios y tus ojos brillaron tan tiernos.
Pedirte perdón por aquellas caricias que no acariciaron tu cuerpo
cuando mis manos se durmieron agotadas, sin tiempo.
Pedirte perdón por aquellas noches sin sueños
cuando mis palabras se deshicieron en silencios.
Pedirte perdón por aquellos días que estuve tan lejos
cuando mis pensamientos se extraviaron en recuerdos.
Pedirte perdón por tus labios que se durmieron sin besos
cuando el camino me llevó a otros tiempos.
Pedirte perdón por dejar un día tus brazos desiertos,
pedirte perdón por el calor que le negué a tu cuerpo
cuando la ira me alejo por caminos sin tiempo.
Pedirte perdón por dudar de tus palabras,
cuando con tus besos me gritaban.. ¡ te quiero!
Pedirte perdón por llenar tus ojos de lágrimas
cuando no te pedí perdón y sabía que debía hacerlo
Pedirte perdón por aquello que aun no siento,
Pedirte perdón por amarte hasta el cansancio
y no tener palabras, solo besos... para decirlo.


Juan José Bravo

domingo, 16 de mayo de 2010

EL AMOR DE MI VIDA

UN DÍA LLEGÓ EL AMOR


Aquella tarde en que la lluvia golpeaba mi ventana
y mi cuerpo solo cubierto por gotas de agua,
no fueron mis palabras las que endulzaron tus oídos
ni el beso de mis labios los que sedujeron tu alma
ni mis brazos los que te recostaron en mi cama.
Si no tus versos en el cálido gemido de tu voz
fuiste tú la que hiciste nido en la tibieza de mi cama
la que sacudió mi cuerpo y mi sangre con caricias
la que humedeció mis sábanas con el sudor de los cuerpos.
No fueron las caricias de mis manos las culpables
de la cómplice entrega de tu piel y tus senos,
fue tu entrega la culpable de las caricias
fueron tus besos los que robaron mis besos
y no tuve el valor de inventar caricias nuevas
la costumbre había enmohecido mi alma…
y fueron tus labios los que inventaron aquellas caricias
que en una hoguera ardió mi cuerpo aquella tarde
¿Mi edad?... Fue una risa en tus labios
apenas una carga sin caminos ni sueños.
¿Tú edad? No fue la experiencia de tus años
sino las caricias anheladas y siempre soñadas.

Juan José Bravo
02 de septiembre de 2003

(del libro inédito "Pinceladas del alma" )

sábado, 10 de octubre de 2009

UN DÍA DE DICIEMBRE


Aquella tibia tarde en que te conocí..
tenias una mirada triste en tus ojos negros
y un bagaje de sueños atrapados en tus manos
mis mejillas se adueñaron del calor de tus labios
y mi boca se impregnó con el sabor de tu piel.

Aquella tibia tarde en que te conocí...
tu juventud solitaria, quedó prendada
de la mirada triste de mis ojos claros.
Tejieron tus sueños... Fantasías a mi lado
un torbellino de besos y caricias
que ese día dejaron mis ojos claros.

Aquella tibia tarde en que te conocí...
sembraste en mis sueños la esperanza
que solo pueden sembrarla otros labios
las cálidas caricias de una manos
y la dulce compañía de tenerte por siempre
aún cuando se apaguen mis labios, a mi lado.

Aquella tibia tarde en que te conocí...
Desperté la complicidad de tu almohada
que cada noche me inventó... en tus sueños
y sentiste la piel de mis manos... en las caricias
que cada noche estuvo entre tus sábanas
y despertabas soñando que a tu lado yo estaba.

Aquella tibia tarde en que te conocí...
Como una diosa te adueñaste de mis sueños
cuando ya... En mi alma, no quedaban sueños.
Y como un sol iluminaron tus ojos... mi vida
y creaste, con tus caricias, caminos nuevos
y el deseo de vivir siempre a tu lado.

domingo, 20 de septiembre de 2009

QUIERO... ¡GRITAR QUE TE QUIERO!



¡Quiero gritar que te quiero!
y acariciar tu suave piel
besar tus labios tersos
y beber en tu pecho la miel
de la pasión y el deseo…

¡Quiero gritar que te quiero!
Y acariciar tus cabellos
besar tus brazos y tu cuerpo
y quemarme en el fuego
de tu amor y mi deseo…

¡Quiero gritar que te quiero!
Y que reines en mis sueños
ser tu esclavo y tu siervo
y sentir palpitar tu sangre
en la pasión de mi cuerpo…

¡Quiero gritar que te quiero!
Sentir arder de tu piel
Junto al calor de mi piel
Y dormirme en tus brazos
Y en mis sueños…
Gritar… ¡Que te quiero!

Juan José Bravo
Abril 1994
(publicado Diario Crónica de Comodoro Rivadavia - Qvaderns de poesía(Barcelona - España))
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Todos los días son su día

Todos los días son su día
mi reconocimiento en su labor de cada día